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Mineros se enfrentan con la policía durante una manifestación en la capital boliviana

BOLIVIA-PROTESTAS
BOLIVIA-PROTESTAS (AP)

La policía y mineros artesanales que protagonizaban una protesta se enfrentaron el jueves en el centro de La Paz en una escalada de los conflictos sociales que asedia al presidente boliviano Rodrigo Paz.

La policía usó gases lacrimógenos para dispersar a los mineros que habían intentado ingresar por la fuerza a la plaza que alberga al Palacio de Gobierno. Los mineros respondieron detonando pequeñas cargas de dinamita en la segunda semana de protestas de diferentes sectores.

Miles de mineros llegaron hasta el centro de La Paz en reclamo de mayores áreas de trabajo y combustible, entre otras exigencias, pero con el correr de las horas comenzaron a corear consignas pidiendo la renuncia del mandatario.

La Paz ha quedado aislada por los bloqueos y marchas. Los maestros públicos de las zonas rurales habían pasado antes por el centro de la ciudad reclamando un aumento salarial.

Las protestas comenzaron por los campesinos que reclamaban la derogación de una ley que permitía hipotecar sus tierras. La noche del miércoles el presidente promulgó una norma que anuló esa ley y pidió que se levanten las manifestaciones.

Por su parte, la Central Obrera de Bolivia (COB) — que en un inicio reclamaba un aumento de salarios— se sumó al pedido de renuncia del mandatario, al que acusa de no dar respuesta a la crisis.

Por la misma razón protestan campesinos aymaras conocidos como Ponchos Rojos que bloquean desde hace días carreteras y que la víspera protagonizaron una masiva marcha hacia la vecina ciudad de El Alto.

El gobierno acusa al expresidente Evo Morales (2006-2019) de estar detrás de las protestas. "Este es un bloqueo político... con fines de desestabilización”, afirmó el ministro de Gobierno, Marco Antonio Oviedo, a radio Panamericana.

Morales rechazó la acusación en su cuenta de X y aseguró que mientras no se "aborden las reivindicaciones estructurales, como las relativas al combustible, la comida y la inflación, la revuelta no se detendrá”.

Agregó que “los indignados están motivados por su conciencia social y por la rabia contra un gobierno que traicionó a sus electores y a la nación... Bolivia está viviendo una rebelión popular que incluso superó a sus líderes”.

El martes un grupo de seguidores de Morales, el primer presidente indígena de Bolivia, inició una marcha desde la localidad de Caracollo, a unos 190 kilómetros de La Paz, luego de conocerse una segunda orden de detención librada contra el exmandatario para que responda ante la justicia por el presunto abuso de una menor cuando ejerció el poder.

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