Colombia rechaza de último minuto solicitud de eutanasia previamente aprobada de Martha Sepúlveda

La familia de la devota católica está “lista para luchar” contra las autoridades sanitarias

Enrique Limón
lunes 11 octubre 2021 22:56

Federico Redondo: “Mi madre cree que la eutanasia es la forma de ponerle fin a su vida dignamente”

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Con la muerte fija en los ojos, Martha Sepúlveda parecía ser la imagen de una exaltación descarada. Durante una entrevista reciente con Juan David Laverde de Noticias Caracol, la mujer de 51 años, quien fue diagnosticada con esclerosis lateral amiotrófica (ELA) hace casi tres años, se olvidó momentáneamente de su condición paralizante, bromeó junto a su hijo y se echó algunas cervezas.

"Estoy de buen humor", dijo al medio. “Estoy en paz desde que autorizaron el trámite; me río más, duermo mejor".

Ese procedimiento fue la eutanasia.

Tras la expansión de la eutanasia por parte de un tribunal colombiano para incluir a pacientes no terminales durante el verano, Sepúlveda presentó una solicitud de muerte asistida, que fue concedida una semana después.

Una vez ultimados todos los detalles, hasta la fecha y la hora exacta en que debía ir (eligió el domingo 10 de octubrve por su origen religioso), las autoridades sanitarias locales anunciaron el sábado 9 de octubre que reconsideraron su fallo y que la solicitud de Sepúlveda había sido anulada.

Incluido en su razonamiento, la organización aludió a la entrevista mencionada anteriormente que desde entonces se ha vuelto viral, obteniendo más de dos millones 500 mil visitas solo en Twitter, e inspiró la cobertura internacional de The Washington Post, NBC News y The Independent.

La decisión de último minuto se produjo luego de que el Instituto Colombiano del Dolor, la clínica que iba a administrar el procedimiento de Sepúlveda, asegurara que ahora contaba con un “concepto actualizado de la salud y evolución del paciente”, que sobrescribía la elegibilidad determinada por un comité inicial. A través de un comunicado de prensa, el instituto informó que su determinación revisada era "unánime".

Antes del anuncio del fin de semana, la abogada de Sepúlveda, Camila Jaramillo Salazar, dijo que la decisión de su cliente de poner fin a su vida no se tomó apresuradamente y que había sido “meditada y reflexionada durante varios meses”. También señaló que la solicitud original fue concedida luego de una evaluación integral por parte de un comité médico que incluía a un psicólogo clínico.

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Gente de todo el mundo se inspiró en la actitud zen de Sepúlveda y su reconciliación de la muerte electiva y la fe.

“Me considero un firme creyente en Dios, pero Dios no quiere verme a mí ni a ninguna otra persona en agonía”, declaró la católica devota. "Ningún padre quiere ver sufrir a sus hijos".

Sus palabras causaron revuelo en el país profundamente religioso, que alberga la séptima concentración más grande de católicos del mundo y encendió lo que Jaramillo Salazar denominó una "conmoción religiosa".

La Conferencia Episcopal de Colombia, grupo formado por todos los obispos de las diócesis del país, convocó a la oración y el ayuno nacional. Se colocaron carteles en las principales ciudades para "impedir" la "infame" resolución de Sepúlveda.

“De acuerdo con nuestras más profundas convicciones cristianas, la muerte no puede ser la respuesta terapéutica al dolor y al sufrimiento en ningún caso”, dijo monseñor Francisco Antonio Ceballos Escobar, en un video publicado en Facebook. El clérigo señaló que la eutanasia “no es compatible con la interpretación [de la iglesia] de la vida humana digna” e invitó a Sepúlveda a “reflexionar serenamente”.

Antes del último giro, Sepúlveda había reflexionado y parecía estar a gusto. “Me río más, duermo mejor”, mencionó. Además, su anciana madre y 11 hermanos habían aceptado su elección, al igual que su hijo, Federico Redondo.

En las últimas semanas, Redondo se convirtió en un conducto de alegría para su madre, asegurándose de que "su estancia en la Tierra, lo que quede de ella, sea agradable".

En una entrevista de seguimiento con Noticias Caracol, el estudiante de derecho de 22 años calificó el cambio de actitud de las autoridades de salud como "irregular" y aseguró que la risa contagiosa de su madre había desaparecido.

"Esta circunstancia ha devuelto a mi madre a su estado anterior de desesperanza y tristeza", declaró y agregó que ambos no planeaban tomar la noticia sin decir nada.

"Estamos listos para luchar hasta el final por la dignidad de mi madre, ya que su decisión no ha cambiado en base a este desarrollo", señaló. Con información de Juan David Laverde / Noticias Caracol y Elmer Huerta / RPP Noticias