¿Qué es findom? Hombre sumiso explica la dominación financiera

“Findom no es más que otra forma de escapismo para las personas que tienen dificultades con la vida cotidiana en esta extraña sociedad moderna obsesionada con el dinero y la autoestima”, afirma

Rachel Hosie
martes 07 septiembre 2021 13:27
Amor y sexo en tiempos de pandemia
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[Este artículo se publicó por primera vez en 2017]

De todos los fetiches sexuales del mundo, la dominación financiera tiene quizá una de las imágenes más glamurosas.

Mujeres hermosas reciben dinero y regalos caros de hombres que aparentemente no quieren nada a cambio: se trata de someterse a la mujer dominante y ceder el control.

Al igual que las formas físicas de BDSM, es esta entrega de poder lo que resulta excitante. Pero en la mayoría de los casos, la dominatrix (domme) y el sumiso nunca se encuentran, todo se hace en línea.

Algunas relaciones de dominación financiera (o findom) consisten en pagos puntuales, otras son transferencias regulares de dinero y algunos hombres incluso entregan las contraseñas y el control total de sus cuentas bancarias a una dómina, pidiéndole también que diseñe un presupuesto mínimo.

Pero, ¿cuál es el atractivo para los hombres? Pedimos a un autoproclamado sumiso que nos lo explique.

“El factor de excitación viene de la idea de que la dómina invada el espacio personal que son tus finanzas”, dice Steve* a The Independent. “La gente mide su autoestima con su dinero.

“La dominación financiera recoge esta noción de los seres humanos y la convierte en un arma perversa. Es la intimidad, de una manera muy capitalista y masoquista”, explica Steve.

Cree que la mayoría de los sumisos se meten en el findom debido a su baja autoestima, y tienen una “incapacidad para lidiar con el rechazo, la humillación, la soledad, el miedo a no ser deseados y a ser redundantes en la acelerada sociedad actual”.

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Según Steve, cuando un sumiso discute la transferencia de dinero con su domme, entra en “la zona”, que es “donde se libera de todos sus males y preocupaciones”, y se excita.

“Pero en cuanto eso se acaba, vuelve a caer a la tierra con un agujero en la cartera y la cabeza llena de remordimientos”, afirma Steve.

“Findom no es más que otra forma de escapismo para la gente que tiene dificultades con la vida cotidiana en esta extraña sociedad moderna obsesionada con el dinero y la autoestima”.

Otra razón por la que algunos hombres se meten en el findom es puramente para hablar con una mujer de tú a tú y mantener su atención. Un sumiso típico sería un hombre joven de menos de 35 años, pero también hay hombres mayores que se dedican al findom, confirma Steve.

La mayoría de los hombres encuentran a sus dommes a través de sitios web como findom.com y Twitter, donde las jóvenes anuncian sus servicios.

“Todo lo que necesitas es una cuenta de Twitter, un medio para aceptar pagos, unos cuantos selfies en los que te muestres rebelde y desafiante y la confianza para lanzar unos cuantos insultos a desconocidos a través de Internet”, explica Steve.

Afirma que el findom hoy en día se define por la plétora de mujeres jóvenes que presumen de agresividad en Twitter, pero añade que “hay una gran diferencia entre una dominatriz financiera y una chica mala que exige dinero”.

“La primera es, de hecho, mucho más rara, a pesar de que muchas declaran serlo”.

Es cierto que las mejores dommes pasan años estableciendo sus personajes y perfeccionando sus habilidades para que los hombres quieran enviarles dinero, y se exciten haciéndolo.

En los últimos años, el findom se ha visto cada vez más como una forma de empoderar a las mujeres y manipular a los hombres débiles, pero Steve no cree que sea así.

“En última instancia, un sumiso entrega su dinero a una dómina porque quiere utilizarla como herramienta para acceder a unas emociones que le proporcionan un subidón químico que sólo se consigue alimentando su adicción al comportamiento autodestructivo”, explica.

Pero, por supuesto, también hay riesgos para los sumisos: ruina financiera, adicción, pérdida de propiedades, aumento de los niveles de deuda, ansiedad, daños psicológicos y físicos (sobre todo a través de tareas de auto-tortura, según Steve).

Y también está el impacto en las relaciones personales de la vida real.

A pesar de ello, Steve cree que el findom se está convirtiendo en una corriente dominante y que las dommes llegan a extremos cada vez más extraños para atraer la atención de los hombres sumisos.

* El nombre ha sido cambiado