Shane MacGowan, el reservado y complejo genio detrás de The Pogues, fallece a los 65 años

El músico acababa de volver a casa para estar con su esposa, Victoria Mary Clarke, luego de un largo periodo en el hospital

Roisin O'Connor
Viernes, 01 de diciembre de 2023 14:59 EST

Fallece a los 65 años Shane MacGowan, líder de The Pogues

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Shane MacGowan, el reservado y complejo vocalista de la banda angloirlandesa The Pogues, ha fallecido a los 65 años.

Su esposa, la periodista y escritora irlandesa, Victoria Mary Clarke, confirmó la noticia de su fallecimiento y expresó: “Shane será para siempre la luz que me guía, la encarnación de mis sueños, el amor de mi vida”.

“Ha partido para reunirse con Jesús, María y su querida madre, Therese. Conocerlo, amarlo y ser amada incondicionalmente por él han sido bendiciones indescriptibles. Fueron años rebosantes de vida, amor, alegría, risas e innumerables aventuras”.

“No hay palabras para describir esta pérdida y el anhelo de ver una vez más esa sonrisa que iluminaba mi mundo. Gracias por tu presencia en este mundo, lo hiciste tan brillante y le diste tanta alegría a tanta gente con tu corazón, tu alma y tu música. Vivirás en mi corazón para siempre. Continúa festejando en el jardín todo empapado por la lluvia, como tanto te gustaba. Fuiste todo para mí”.

Hace poco habían celebrado su quinto aniversario de casados.

A lo largo de los años, bastaba con observar la boca de MacGowan para comprender el alcance de su desenfrenado estilo de vida. El periodista Richard Jinman, en un artículo de 2015 para The Independent, la caracterizó como “un testamento de los excesos del rock and roll: una desalentadora cavidad labrada por una serie de desventuras y mala conducta”. MacGowan confirmó un rumor de larga data de que parte del daño fue causado al morder una copia de vinilo de los Grandes Éxitos de The Beach Boys, Volumen 3: “Estaba fuera de mí”, dijo a The Independent. Convencido de que estaba entablando conversaciones con “los estadounidenses” tras la Segunda Guerra Mundial, declaró: “Esta es mi opinión sobre la cultura estadounidense” y le dio un mordisco al disco.

No obstante, de la boca cavernosa de MacGowan, adornada con unas cuantas excusas desgastadas en lugar de dientes, surgieron algunas de las mejores poesías (o poguetrías) del siglo XX. Inspiradas por su voraz amor por la literatura, desde Oscar Wilde hasta James Joyce (leyó Ulises cuando tenía 10 años), las canciones de MacGowan fusionaron el punk con la tradicional música folk irlandesa, dando lugar a canciones inmortales como ‘The Old Main Drag’, ‘A Pair of Brown Eyes’ y, por supuesto, ‘Fairytale of New York’. Además, The Pogues grabó versiones insuperables de clásicos del folclore irlandés, desde ‘The Irish Rover’ hasta ‘Dirty Old Town’.

Hijo de padres inmigrantes irlandeses, nació en Kent el día de Navidad de 1957. MacGowan y su familia se trasladaron a Londres después de una breve estadía en Tipperary, donde tuvo su primer encuentro con la cerveza Guinness a los cinco años. Obtuvo una beca para estudiar en la prestigiosa Westminster School de Londres, pero fue expulsado apenas seis meses después al ser descubierto vendiendo drogas a otros compañeros. Su primer periodo en rehabilitación ocurrió a los 17 años: se internó por sí mismo en el famoso hospital Bethlem después de sufrir un colapso inducido por valium en la escuela de arte.

Tras ser dado de alta del pabellón de Psiquiatría, el joven de 19 años se hizo notar en la escena punk de Londres. Publicó la revista Bondage y, con frecuencia, se lo veía en la primera fila de varios conciertos, con el alias Shane O’Hooligan. “He tenido suerte”, expresó a The Guardian en 2004. “La primera banda que vi cuando salí del manicomio fue los Sex Pistols”.

En su biografía, Una furiosa devoción: la biografía autorizada de Shane MacGowan, Richard Balls relató cómo el joven rebelde una vez acaparó los titulares tras pelearse con Jane Crockford, bajista de Mo-dettes. El titular de NME de 1976 sensacionalizó el suceso como “Canibalismo en un concierto de The Clash”, a pesar de que las lesiones de MacGowan se atribuyeron a una botella rota y no a una mordida en la oreja, como se informó en aquel momento.

Shane MacGowan, de 19 años, con una copia de su revista punk Bondage

MacGowan conoció a los futuros miembros de The Pogues a través de Peter “Spider” Stacy, a quien conoció en un concierto de los Ramones en 1977 en el Roundhouse de Londres. Cuando le preguntaron cómo se hicieron amigos, MacGowan dijo con humor: “¿Cabezazo?” y comparó su vínculo con “los Morecambe y Wise del punk”. Por aquel entonces, MacGowan tenía su propia banda, The Nips, que formó con su novia Shanne Bradley, pero también colaboraba con el grupo de Stacy, los Millwall Chainsaws (más tarde rebautizados como The New Republicans).

The Clash con Shane MacGowan (a la derecha) en la audiencia.

The Pogues, con sus canciones de fuerte carga política, se inspiraron en sus raíces punk e incorporaron instrumentos tradicionales irlandeses como la mandolina, el banjo y la flauta irlandesa. El nombre completo de la banda, “Pogue Mahone”, era una anglicización de la frase “bésame el cu**” en gaélico irlandés. Pocas semanas después de su primer concierto en The Pindar de Wakefield, en octubre de 1982, Cait O’Riordan (bajo) y Andrew Ranken (batería) se unieron a MacGowan, Stacy (flauta irlandesa), James Fearnley (acordeón) y Jem Finer (banjo) para una presentación en 100 Club.

O’Riordan se unió a la banda cuando tenía 17 años, pero la abandonó cuatro años después. Confesó tener vagos recuerdos de su época con la banda. En 2007, declaró a la revista Irish Times: “Siempre estaba borracha... Era la única chica, y tenía muchos problemas, así que intentaba beber tanto como ellos y ser la más dura. Por desgracia, no podía con el alcohol; me emborrachaba muy rápido”.

Lo que sí recordaba con mucho detalle fue el momento en que conoció a MacGowan. “Era una adolescente obsesionada con la música. Después del colegio, cerca de Heathrow, iba a Londres y visitaba una tienda de discos. Un día, cuando estaban cerrando, me invitaron a ir con ellos al pub. Shane entró al lugar y lo reconocí por un grupo llamado The Nips”, cuenta. “Las primeras palabras que le dije fueron: ‘Vaya, eres uno de los miembros de The Nips’, y él respondió: ‘¿Lo soy?’, mientras hacía una cara rara. No puedo creer lo afortunada que fui. Pero nunca lo di por sentado. Siempre supe que él era un genio, aunque creo que no me di cuenta de su singularidad. Creo que solo asumí que a todos los que conociera iban a ser genios”.

Presentación de MacGowan en la ciudad de Nueva York en 2009

En su biografía, Balls expone la idea de que gran parte de las obras de MacGowan ahondaban en el ser irlandés en Londres, lo que explica la sensación de nostalgia que a menudo está presente en la música de The Pogues. A lo largo de los años, muchos fans le transmitieron esta idea directamente a MacGowan. En el documental de 2020, Crock of Gold, el exlíder de Sinn Fein, Gerry Adams, le dijo: “Cuanto más escuchaba tus canciones, más sentía que expandían nuestra percepción de nosotros mismos, enriquecían nuestra identidad irlandesa y profundizaban nuestras conexiones culturales”.

The Pogues no tardaron en adquirir notoriedad por sus espectáculos en vivo y acapararon la atención general cuando fueron teloneros de The Clash durante su gira de 1984. Tras el lanzamiento de su álbum debut, Red Roses For Me, causaron revuelo con una aparición en el programa The Tube y más tarde con el video musical de su sencillo ‘Waxie’s Dargle’, en el que Stacy aparecía golpeándose varias veces en la cabeza con una bandeja de cerveza.

Con la ayuda del músico y productor Elvis Costello, la banda grabó su segundo álbum, Rum Sodomy and the Lash, en 1985. El título es un dicho que a menudo se atribuía por error a Winston Churchill, quien negó haberlo dicho. En la portada, se sustituyeron los rostros de La balsa de la Medusa de Theodore Gericault por los de los miembros de la banda.

Para ese entonces, MacGowan se había consolidado como uno de los letristas más excepcionales de su época, tal es el caso de ‘The Sick Bed of Cúchulainn’, una fantasía surrealista que alude al cantante de ópera vienés Richard Tauber y al republicano irlandés Frank Ryan, inspirada en el mítico guerrero irlandés, tan consumido por la sed de batalla que le resultaba imposible distinguir entre amigos y enemigos. Tal vez fue un intento de MacGowan de articular sus propias tendencias autodestructivas, alimentadas por el alcohol y el abuso de drogas. En la conmovedora ‘The Old Main Drag’, una prolongada nota de acordeón actúa como una bocina que resuena por los muelles y que despierta a los cansados trabajadores de su letargo. MacGowan canta desde la perspectiva de un chico moribundo y maltratado que llegó a Londres con sueños de estrellato.

Kirsty MacColl junto a Shane MacGowan en el video de ‘Fairytale of New York’.

Entre las colaboraciones con Nick Cave, Sinead O’Connor, Steve Earle y Johnny Depp, la canción más famosa de MacGowan es sin duda ‘Fairytale of New York’, a menudo aclamada como la mejor canción navideña de la historia. Al parecer, surgió después de que Costello retara a MacGowan a componer un dueto para interpretarlo con O’Riordan.

El tema, grabado en RAK Studios en julio de 1987 bajo un calor abrasador, presenta a Kirsty MacColl en desacuerdo con MacGowan, que interpretan a una pareja cuyo sueño americano yace destrozado y congelado en un charco junto a la acera. En el video musical, un joven Matt Dillon interpreta al policía que debe detener a MacGowan. Dillon, que ya era un ferviente admirador de The Pogues, estaba tan nervioso por tener que maltratar a MacGowan en la escena que comentó con humor: “¡Solo dame una buena paliza y méteme a la celda, y luego podremos estar calentitos!”.

Durante muchos años, MacGowan tuvo que lidiar con varios problemas de salud, incluida una neumonía recurrente que requirió su hospitalización. Los fans estuvieron mucho tiempo preocupados por el caótico artista, sobre todo desde el incidente que sufrió a los veinte años, cuando estuvo a punto de morir a causa de una intoxicación etílica; mientras que a los 21 años, MacGowan presumió en una ocasión de que solo le quedaban seis semanas de vida. A pesar de esto, consideraba que los periodistas malinterpretaban su aparente deseo de morir y, en una de sus últimas entrevistas en 2022 con The Guardian, declaró: “Por supuesto que me gusta la vida”. “Shane parece que nunca quisiera dejar de vivir”, añadió su esposa Clarke. “Eso es lo extraño”.

MacGowan con Kate Moss y Victoria Clarke en una exposición de arte

En 2015, Clarke inició una campaña de recaudación de fondos para que a MacGowan le pusieran una nueva dentadura, en una operación descrita como el “Everest de la odontología”. El procedimiento de nueve horas, que se filmó como parte del documental, Shane MacGowan: A Wreck Reborn, lo dejó con “una reluciente dentadura de 28 dientes en un marco de titanio”. Además, después de romperse la pelvis en un accidente al salir de un estudio en 2016, dependía de una silla de ruedas.

En 2018, MacGowan y Clarke se casaron en una pequeña ceremonia en el Ayuntamiento de Copenhague, rodeados de familiares y amistades, entre ellos Johnny Depp, amigo y colaborador desde hace mucho tiempo. Depp, que tocó la guitarra en la boda, una vez dijo que el talento artístico de MacGowan merecía un mayor reconocimiento. En 2022 se publicó The Eternal Buzz and the Crock of Gold, un libro que recoge toda su vida artística. Además, Depp fue productor del documental de 2020 Crock of Gold – A Few Rounds with Shane MacGowan.

A MacGowan le sobrevive su esposa, Victoria.

Traducción de Josué Palacios

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