Sirio muere en Líbano al tragar gasolina por accidente

Un hombre sirio muere luego de tragar accidentalmente la gasolina que chupaba del tanque de su vehículo con ayuda de un tubo plástico

AP Noticias
sábado 25 septiembre 2021 20:30
LÍBANO-ESCASEZ DE COMBUSTIBLES
LÍBANO-ESCASEZ DE COMBUSTIBLES

Un hombre sirio murió luego de tragar accidentalmente la gasolina que chupaba del tanque de su vehículo con ayuda de un tubo plástico, reportó el sábado la agencia noticiosa nacional de Líbano

La Agencia Noticiosa Nacional Libanesa dijo que el joven en la ciudad norteña de Bhannine murió en el hospital al que fue llevado tras ingerir la gasolina del tanque de su coche. No dio más detalles y la policía no estaba disponible de inmediato para hacer comentarios.

Líbano vive una severa escasez de combustible que ha llevado a la gente a acaparar gasolina y acudir al mercado negro, al tiempo que muchos negocios se han visto forzados a cerrar. Una escasez de diésel ha causado además apagones largos, en un país muy dependiente de generadores privados de electricidad.

Colas de kilómetros de automovilistas que buscaban cargar sus tanques son algo diario en las gasolineras de todo el país. Las filas largas a menudo terminan en caos y, en ocasiones, violencia.

En medio de la crisis, algunas personas venden gasolina en las calles en botellas plásticas. Las personas a veces usan mangueras plásticas para chupar gasolina de los tanques, llenando botellas para vender el combustible en el mercado negro o llenar otros vehículos.

También ha estallado el contrabando de combustible hacia la vecina Siria, en vehículos privados o en camiones, y muchos culpan de esto al agravamiento de la crisis.

Desde hace décadas Líbano ha sufrido apagones, en parte debido a una corrupción generalizada y una mala administración. Las reservas extranjeras se están agotando y la inflación y el desempleo se han disparado en la nación mediterránea de 6 millones de habitantes, entre ellos un millón de refugiados sirios.

La situación empeoró drásticamente en los últimos meses, en especial luego de que el banco central decidió no subsidiar los combustibles. Los precios son ahora 10 veces más altos que el año pasado.