Museo Británico nombra a Nicholas Cullinan como nuevo director en medio de turbulencia

Jill Lawless
Jueves, 28 de marzo de 2024 12:02 EDT
MUSEO BRITÁNICO
MUSEO BRITÁNICO (AP)

El Museo Británico nombró el jueves al director de la Galería Nacional de Retratos, Nicholas Cullinan, como su nuevo director, en un momento en el que la institución de 265 años lidia con el aparente robo de cientos de piezas y el creciente escrutinio internacional de su colección.

El director anterior, Hartwig Fischer, dimitió en agosto después de que el museo revelara que faltaban más de 1.800 objetos en un aparente caso de robo interno. Muchos de los artículos habían sido puestos a la venta en internet.

Mark Jones, exdirector del Museo Victoria y Alberto, se había desempeñado como director interino desde entonces. Cullinan lo reemplazará en el verano.

Cullinan ha sido director de la Galería Nacional de Retratos desde 2015, supervisando una importante remodelación de su edificio junto a Trafalgar Square de Londres. Anteriormente, trabajó en la galería Tate Modern de Londres y en el Museo Metropolitano de Arte de Nueva York.

Su nombramiento fue aprobado por los fideicomisarios del Museo Británico y el primer ministro Rishi Sunak.

Cullinan dijo que era un honor convertirse en director de “uno de los museos más grandes del mundo”.

Agregó que esperaba liderar la institución a través de “las transformaciones más significativas, tanto arquitectónicas como intelectuales, que ocurren en cualquier museo a nivel mundial, para continuar haciendo del Museo Británico lo más comprometido y colaborativo que pueda ser”.

El museo despidió a un curador de larga data, Paul Higgs, por los artículos desaparecidos, y lo ha demandado en la Corte Superior. Los abogados del museo afirman que Higgs “abusó de su posición de confianza” para robar gemas antiguas, joyas de oro y otras piezas de sus bodegas en el transcurso de una década.

Higgs, quien trabajó en el departamento de Grecia y Roma del museo durante más de dos décadas, niega las acusaciones y planea disputar el reclamo legal del museo.

La policía inició una investigación, pero nadie ha sido acusado.

El museo fundado en el siglo XVIII en el distrito de Bloomsbury, en el centro de Londres, es una de las mayores atracciones turísticas de Gran Bretaña, es visitado por 6 millones de personas al año, quienes vienen a ver una colección que va desde momias egipcias y estatuas griegas antiguas hasta tesoros vikingos, pergaminos con poesía china del siglo XII y máscaras creadas por los pueblos indígenas de Canadá.

El museo se enfrenta a una creciente presión por los objetos tomados de otros países durante el período del Imperio Británico, especialmente los Mármoles del Partenón, esculturas de 2.500 años de antigüedad que fueron retiradas de Atenas a principios del siglo XIX por el diplomático británico Lord Elgin.

Grecia ha hecho campaña durante décadas para que sean devueltos. El Museo Británico tiene prohibido por ley devolver las esculturas a Grecia, pero sus líderes han mantenido conversaciones con funcionarios griegos sobre un acuerdo, como un préstamo a largo plazo.

Esos esfuerzos sufrieron un revés en noviembre, cuando estalló una disputa diplomática sobre los mármoles, y el primer ministro Sunak canceló abruptamente una reunión prevista con su homólogo griego, Kyriakos Mitsotakis.

El presidente del Museo Británico, George Osborne, dijo que con el nombramiento de Cullinan, la institución entrará en “un nuevo capítulo en la larga historia del Museo Británico con confianza y de nuevo en la vanguardia”.

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